
Efectivamente, ¿hay algo peor que llegar tarde por un atasco? Miau, ¡ya lo creo! Hoy he salido de casa como todas las mañanas para ir a trabajar. Después de conducir diez minutos ¡sorpresa! calle en obras, desvío a la derecha "¡Pero oiga, que yo voy un par de calles a la izquierda!" No hay manera, los cascos de protección de los obreros al parecer también son insonoros... Total, tras haberme desplazado hasta donde el viento da la vuelta (tres desvíos y cuatro obras más tarde) he llegado a mi trabajo. Un día duro... "gato con guantes, no caza ratones" y con el guante mental que llevaba hoy después de mi excursión ¡me han llovido problemas por todos lados! Menos mal que nosotros siempre caemos de pie (¿o por el lado de la mantequilla?) ya no se nada. Debería asearme un poco y acurrucarme en algún lado a echar una cabezadita. Un poquito de leche y a ronronear, miau!
No hay comentarios:
Publicar un comentario